Frenar el galopante cambio climático exige un planteamiento múltiple. Los principales esfuerzos que todos conocemos se centran en reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Esto se consigue principalmente reduciendo nuestro consumo de electricidad (responsable de una cuarta parte de todas las emisiones mundiales) o produciéndola de forma más limpia mediante energías renovables, produciendo menos residuos, minimizando las emisiones de la industria y los vehículos, y reduciendo la huella de carbono de nuestra producción alimentaria.
Sin embargo, también hay una serie de esfuerzos adicionales relativos a nuestras infraestructuras que pueden, y deben, aplicarse para reducir las emisiones de carbono.
Construir menos, conservar más
Cuando se trata de emisiones de carbono, el cemento es uno de los culpables que a menudo se pasa por alto, ya que contribuye hasta en un 8% a la huella de carbono mundial. ¿Cuál es la solución? Invertir en nuevas formas de producir cemento más respetuosas con el medio ambiente y, bueno… construir menos.
Es vital capacitar a los países para que hagan todo lo posible por conservar las estructuras existentes en lugar de (re)construir otras nuevas, especialmente grandes infraestructuras como puentes y presas.
Sin embargo, la preservación de la infraestructura no es tarea fácil. Durante la última década, se han derrumbado en todo el mundo hasta cien o más infraestructuras críticas (considerando la subnotificación generalizada en los países en desarrollo). Una estructura como un puente tiene una vida útil, después de la cual los materiales de construcción de los que está hecho comienzan a deteriorarse críticamente. A menudo, las estructuras que se derrumban superan con creces su vida útil. Este es un problema grave que debe abordarse con rapidez. La preocupación aquí es que actualmente hay cientos de grandes infraestructuras que exigen atención urgente.
El gráfico siguiente es sólo un ejemplo de Estados Unidos. Si tenemos en cuenta los otros 195 países (la mayoría con menos recursos que EE.UU.), la magnitud del problema resulta casi abrumadora. ¿Cómo podemos supervisarlos y mantenerlos a todos de forma eficaz?

La cosa no acaba ahí. El envejecimiento de los materiales de construcción se ve agravado por las tensiones estructurales y del suelo provocadas por fenómenos meteorológicos extremos cada vez más frecuentes, un fenómeno típico de este clima cambiante. Las fuertes tormentas repentinas o las sequías abrasadoras aceleran el desgaste natural de los materiales y los cimientos. Para agravar aún más el problema, la erosión del suelo agravada por la actividad humana lo remata todo.
La deforestación, la urbanización y la construcción de infraestructuras mal planificadas interrumpen continuamente el drenaje natural y desestabilizan las laderas. Si a esto añadimos los efectos de las inclemencias meteorológicas, tenemos una receta para el desastre. Sin un mantenimiento continuo de las infraestructuras, el colapso y sus terribles consecuencias son inevitables.
Afortunadamente, los enormes avances de la tecnología de monitorización remota han empezado a permitir a la industria empezar a ponerse al día con el mantenimiento de las infraestructuras, pendiente desde hace mucho tiempo, incluso en zonas de difícil acceso. Esto significa que la conservación de las infraestructuras es cada vez más viable. Eso es mejor para el clima y para preservar vidas. La tecnología de monitorización remota también está facilitando la adopción de medidas para salvar vidas cuando se avecina una catástrofe inevitable.
La supervisión a distancia nunca duerme
No hay que subestimar el paso de las inspecciones manuales a la supervisión a distancia mediante sistemas digitales de vigilancia. Esta innovación no solo redirige nuestros limitados recursos hacia actividades más urgentes, como el mantenimiento o la reparación de infraestructuras en mal estado, sino que también actúa como sistema de alerta temprana.
Detección precoz de la degradación
Las lecturas constantes que ofrecen sistemas inteligentes como los sensores de monitorización conectados LoRa de Worldsensing son una herramienta increíblemente valiosa, ya que proporcionan geodatos instantáneos y continuos, imposibles de obtener mediante inspecciones humanas. Por ejemplo, la monitorización remota revela inmediatamente cuándo un talud comienza a volverse inestable, incluso si ese movimiento es casi imperceptible para los ojos humanos. Al recibir una notificación instantánea con estos datos, las personas adecuadas pueden tomar medidas. Ya sea mediante geoingeniería para estabilizar el terreno (por ejemplo, bulonado de rocas u otras medidas preventivas) o adoptando otras medidas adecuadas de mitigación de riesgos, se puede salvar una estructura del derrumbe. En casos más extremos, cuando un corrimiento de tierras o un derrumbe importante del terreno es inminente e inevitable, los sensores de monitorización remota de Worldsensing están conectados a sistemas de alarma que pueden iniciar instantánea y automáticamente una evacuación a gran escala.
La vigilancia a distancia también puede formar parte de un sistema de prevención de inundaciones, salvando las infraestructuras de las inundaciones y los daños causados por el agua. Además de ser un sistema de alerta, los datos de vigilancia en tiempo real tienen otras infinitas capacidades. Por ejemplo, informar sobre proyectos de reforestación identificando las zonas con mayor riesgo de erosión o degradación del suelo.
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Menos cables, desplazamientos y alteración del hábitat
El uso de la red inalámbrica LoRa hace obsoletos los largos cableados cuando se trata de monitorización, lo que proporciona aún más beneficios en términos de ahorro de recursos, así como de ahorro de emisiones de carbono que supondría producirlos, tenderlos y mantenerlos.
Dado que los dispositivos de monitorización remota de Worldsensing tienen una duración de batería extremadamente larga y una fiabilidad excelente, se reduce considerablemente la necesidad de realizar visitas en persona a las instalaciones. Menos viajes de inspección significa menos perturbaciones medioambientales. Este enfoque es especialmente beneficioso para la supervisión de lugares remotos o ecológicamente sensibles, como puentes en áreas naturales protegidas o presas cerca de hábitats de vida salvaje.
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Y lo que es más, eliminar estos viajes engorrosos y a veces incluso arriesgados ahorra emisiones de carbono al suprimir desplazamientos innecesarios, lo que es sorprendentemente significativo.

Garantizar la captura de carbono
Otro ámbito en el que la televigilancia tendrá una gran repercusión es el de la captura y retención de carbono (CAC), otro elemento importante de la estrategia para frenar el cambio climático.
En la CAC, el carbono se captura de los procesos industriales o del aire y se almacena (inyecta) bajo tierra en lugares como yacimientos agotados de petróleo y gas, vetas de carbón no explotables o formaciones salinas profundas. Estas zonas porosas están sometidas a presión suficiente para mantener contenidos los gases de efecto invernadero y pueden absorber el CO2 como una esponja. Dado que un pozo defectuoso o una falla no cartografiada podrían permitir la fuga de gases, la detección de fugas de gas es primordial.
La vigilancia a distancia de los elementos presentes en las aguas subterráneas (como el manganeso) podría ser una forma eficaz de mitigar y prevenir la contaminación por CO2. Además, la monitorización a distancia de la integridad estructural de los pozos de inyección es clave para evitar una fuga en primer lugar, razón por la cual la industria ha empezado a implantar equipos de monitorización de fondo de pozo de Worldsensing en los emplazamientos de CAC.
Seguimiento de la gestión sostenible de la energía
Como ya se ha dicho, la producción de electricidad a partir de la quema de combustibles fósiles implica enormes cantidades de emisiones de carbono. Promover el uso sostenible de la energía es, por supuesto, primordial. Worldsensing ha demostrado que los dispositivos de monitorización IoT alimentados por energía solar pueden supervisar el consumo energético de los edificios. Estos sistemas proporcionan información detallada sobre los patrones de uso de la energía, lo que permite optimizar el consumo energético. En las zonas urbanas, donde la demanda de energía es elevada, estos sistemas tienen un valor incalculable. Al identificar las ineficiencias, los gestores de los edificios pueden reducir el derroche de energía, disminuir los costes operativos y minimizar su huella de carbono.
Worldsensing has also validated a remote dirt sensor for solar panels. A solar panel only works at full capacity if it is free of dust and debris. Now, when a panel needs to be cleaned, the right people can be notified immediately - erasing the need for manual inspections or having the panel run at reduced efficiency for extended time periods. To reduce our dependence on fossil fuels, we must do all we can to capture renewable energy. Remote technology is a way to help solar panels capture solar energy more efficiently. Picture the scope of this technology when used on every building with solar panels, or whole solar farms. A small device, but a huge potential impact.
Vigilancia a distancia: Nuestro aliado medioambiental
Es imperativo actuar para frenar y resistir el rápido cambio climático. Es vital utilizar muchos enfoques simultáneos, para abordar un problema tan enorme y tan real desde todos los puntos de vista. La vigilancia a distancia desempeña un papel crucial para ayudar a preservar las infraestructuras, asegurar la captura de carbono y promover el uso sostenible de la energía. Aunque la realidad a la que nos enfrentamos con el cambio climático es desalentadora, la televigilancia es nuestra aliada para proteger el medio ambiente, reducir las emisiones de carbono y salvaguardarnos a nosotros mismos. Una cosa es cierta, la demanda de monitorización remota para todo tipo de usos es absoluta, y la carrera por implantar estos dispositivos a escala mundial está en marcha.