Las infraestructuras civiles, como puentes, túneles y líneas ferroviarias, son esenciales en nuestras ciudades y en nuestra vida cotidiana. Cualquier deterioro de su estabilidad estructural supone un riesgo no solo de interrupción del servicio, sino también de una posible catástrofe.
En la mayoría de los países, estas estructuras envejecen y están cada vez más expuestas a fenómenos extremos, lo que aumenta el riesgo de derrumbe. Los métodos de supervisión tradicionales, como las inspecciones visuales, provocan interrupciones en las operaciones y adolecen de falta de precisión. Los medidores de vibraciones inalámbricos son la solución para medir estructuras a distancia y prevenir riesgos.
El envejecimiento de las infraestructuras conlleva riesgos potenciales
Los fallos en las infraestructuras aumentaron en más de el 800 % en EE. UU. entre 2021 y 2022, mientras que más de dos de cada cinco puentes estadounidenses tienen al menos 50 años. Se registran situaciones similares en otros países de todo el mundo.
Esta situación, unida al creciente impacto del cambio climático (altas temperaturas, lluvias torrenciales…), está aumentando la necesidad de un seguimiento riguroso que garantice la resiliencia de edificios, puentes y túneles. Las obras que están envejeciendo se convertirán pronto en un gran riesgo si no se da prioridad a la integridad de las estructuras. Las comunidades locales dependen de que los ingenieros construyan de forma segura para protegerlas de los fallos en las infraestructuras.
Mejorar la integridad de los edificios mediante soluciones de conectividad
Los ingenieros ya pueden utilizar herramientas como medidores de vibraciones y clinómetros para detectar fallos en una fase temprana en las infraestructuras. Gracias a las soluciones de monitorización remota, ahora disponen de mantenimiento predictivo en tiempo real. Al evitar sucesos catastróficos, los proyectos de construcción y de ingeniería en general pueden ser más sostenibles.
«Ante la proliferación de fenómenos meteorológicos extremos en todo el mundo, es imprescindible que las infraestructuras de nuestras comunidades mantengan la integridad estructural para la que fueron diseñadas. Gracias a una mayor vigilancia de los fenómenos vibratorios, la comunidad de ingenieros también puede comprometerse a proteger el medio ambiente en su labor de mejorar las comunidades locales a través de sus proyectos de desarrollo».
Andrea Bartoli, director de tecnología de Worldsensing
En los últimos años, las autoridades reguladoras han intensificado la supervisión de los sectores en los que se realizan actividades que generan fuertes vibraciones. Con el fin de garantizar unas infraestructuras seguras y estables en estos sectores —entre los que se incluyen la construcción, la minería y los vehículos todoterreno—, se ha producido un cambio de enfoque para proteger tanto las infraestructuras como el bienestar de las comunidades locales situadas en las inmediaciones de las obras.
La digitalización de los proyectos de ingeniería permite a los proveedores realizar un seguimiento a distancia y reducir las emisiones de carbono, en lugar de enviar personal sobre el terreno. Los medidores de vibraciones están especialmente indicados para ayudarles a cumplir con la normativa sobre integridad de los edificios, como la norma alemana DIN 4140-3, su equivalente británico BS 7385-2 y la norma ISO 2631-2, relativa al efecto de las vibraciones en las personas.
El medidor de vibraciones permite evaluar el comportamiento vibratorio en función de diversos parámetros relevantes para el cumplimiento de la normativa. La integración de la solución de conectividad en un sistema de monitorización proporciona una herramienta integral necesaria para garantizar el cumplimiento de los requisitos estructurales y de estado de la infraestructura.